Entrevista: Gisela Verdessi Roco (Pintora)

            Hace ya unos años que tenía contacto con Gisela Verdessi Roco, y he visto como ha ido creciendo con su arte durante estos años, y como es algo casi natural con los talentos que sobresalen en chile, es más valorada en Europa que acá. Quise hacerle una extensa entrevista que le tomo algunos meses en responderme, pero creo que valió la pena, es una artista que se merece y se debe este espacio, y en donde nos muestra la visión del arte en chile y las vicisitudes que los artistas debemos de hacer para llegar a ser reconocidos y por sobre todo dándole cabida a los que hacen arte en regiones y no tienen las plataformas que tienen los que viven en Santiago.

Por Manuel Knwell

 

1.- Gisela por lo visto las casualidades no existen, ¿cómo se entrelaza tu vida con la de Alejandra Valdovinos? Teniendo en cuenta que Alejandra lleva consigo las enseñanzas de su padre, Don Hernán Valdovinos ¿Qué tan significativo fue para ti aprender de ella? ¿En qué sentido crees tú que este encuentro afectará tu futuro como artista o como persona?

La familia Valdovinos y mi papá se conocían desde hacía muchos años, porque fue el médico del papá de Hernán. Lo trató hasta el último momento mientras sufría un cáncer. Desarrolló una amistad con Hernán y su madre, y mantuvieron contacto esporádico a lo largo del tiempo.

Cuando yo era chica tenía muchos intereses, entre ellos era el arte, pero como algo secundario, porque mientras soñaba con ser bióloga, astrónoma, gemóloga o cualquier ciencia que estudiase la naturaleza  (también arqueología, historia antigua y un sin fin de cosas diversas), dibujaba en los libros y cuadernos del colegio. Dibujaba mañana, tarde y noche, personajes, lugares, sueños, etc. Pero sólo era eso, la niña que era “buena para el dibujo” en mi curso, y la verdad todos esos intereses no iban a fructificar por mi mediocre rendimiento en el colegio y mi nula capacidad en las matemáticas. Como era buena dibujando, a mi papá se le ocurrió presentarme con su amigo Hernán Valdovinos, orgulloso de mis capacidades pero sin esperar lo que ocurriría a continuación.

Sucedió una tarde en una once muy amena, mientras contemplaba sus magníficas obras en casa de su madre, la pintora Maruja Prats (Q.E.P.D). Ese día me marcó mucho porque Hernán miraba mis múltiples dibujos y un pequeño cuadro al óleo que pinté con los pocos conocimientos que pudo darme mi abuela que también era autodidacta. Los miraba con desprecio, mi papá estaba incómodo por su reacción y finalmente me lanza la pregunta “cuántos años tienes”, le respondí 14, entonces dejó todos mis dibujos de lado y me miró fijamente con su energía impresionante y me dice “yo a tu edad ya tenía exposiciones en el cuerpo…. No tienes talento, además no le hago clases a niños chicos”. Recuerdo que miré el suelo pero no me puse triste, fue ahí que apareció Alejandra, estaba por salir a una fiesta y se despedía. Entonces Hernán la llama, me presenta con ella y le dice “te haces cargo tú, sabes que no pierdo tiempo con niños”, entonces ella abrió los ojos notablemente molesta, y me hizo una cita para entrevistarme y luego evaluar si me hacía clases.

Pude haberme echado a morir con tan duros comentarios, mi papá quedó ingratamente sorprendido por el rechazo, pero interiormente no lo entendí así, porque al ver en persona sus obras vi todo el universo contenido en ellas, en los efectos de color, los detalles casi microscópicos, en las formas… en que estaban vivos, como si contuvieran un secreto… era justo lo que buscaba, mi amor por la naturaleza y la fantasía eran posibles de juntar con esta maravillosa técnica, y no me iba a rendir.

Llegó el día de la entrevista temprano por la mañana, fui muy puntual, viniendo de Quilpué a Santiago. No sabía lo que me esperaba por eso sólo puse el pecho a las balas. Ella muy seria e imitando un poco el semblante de su papá para intimidarme, me pregunta “por qué quieres aprender esta técnica siendo tan chica, cómo supiste de ella, qué quieres ganar con esto”… No recuerdo precisamente qué le respondí, pero le conté sobre mi vida y que no pretendía nada, sólo que por “casualidad” encontré lo que estaba buscando sin saber que lo estaba buscando. Ella me sonrió muy dulcemente y me dio un gran abrazo y así iniciamos las clases y una bonita amistad. Cuando estuve más al tanto del manejo del óleo a la veladura pude comprender por qué Hernán era tan duro conmigo, y con mi experiencia con ex alumnos me di cuenta que no todos pueden lidiar con ella, mucho menos un niño…

Toda esta experiencia me enrieló justo por el camino que yo quería iniciar, porque la universidad y los pasos tradicionales de la educación y la academia moderna de arte no me satisfacían. Aprendí que las técnicas de los antiguos maestros son magia pura, alquimia, erudición, por eso el alumno no escoge al maestro sino al revés. Y finalmente Hernán me felicitó más de alguna vez por mi compromiso y mis obras.

  1. Gisela, nos gustaría saber ¿Cómo defines el concepto de artista? O dicho de otra manera ¿Qué es ser artista para ti? Lo pregunto, porque esta palabra pareciera ser mutable en el tiempo… ya que existe la impresión de que cada uno de nosotros tiene el derecho de volver a definirlo… teniendo en cuenta que cada día aparecen nuevos medios para hacer arte…

Lo más fácil, definición del RAE: “Persona que practica alguna de las bellas artes (música, pintura, escultura, arquitectura, danza, poesía) en especial si se dedica profesionalmente. Y/o, persona que tiene cualidades o disposición a alguna de las bellas artes.”

Ok, si es como lo dice el diccionario, creo que soy artista profesional sobretodo porque es lo que hago desde los 14 años sin parar. Pero a juicio de algunos académicos de arte, dueños de salones de exposición de prestigio (en Chile), consideran que mi arte no entra en los cánones estéticos admitidos en sus salas y que se le privilegia a los alumnos de la universidad “X” (porque el tipo es docente allí), o el dueño de la sala “z” considera que mi arte no es vendible y que no va a arriesgar el prestigio y la economía de su salón por darle espacio a alguien que además es conocida en su casa, porque ni siquiera una universidad la respalda (obviamente por no haber estudiado en alguna), y en un caso me pasó que hasta me pidieron cambiar la temática de mis obras para ver si me admitían dándome con una piedra en los dientes.

En cambio, me han dado lugar personas amantes del arte que tienen espacios con más o menos importancia en el medio artístico. Me dieron la oportunidad de exponer y fueron exposiciones exitosas donde la gente quedaba maravillada por la técnica y las temáticas. He expuesto también en lugares recónditos de  la V región y gente muy pobre admiraba emocionada mi trabajo, sobre todo me quedó tatuado en el alma una mujer mayor que me tomó las manos y me dijo” yo no entiendo de arte, ni siquiera tengo estudios, pero los colores, esas rosas, los ojos, son como un sueño y me encanta lo que hace”…

Entonces, si un académico decide que tu trabajo no vale o no encaja al estilo, porque no tienes respaldo de una universidad, tu calidad de artista profesional se hace agua, eres nada, porque no eres validado por quienes tienen voz y voto al respecto. Pero si una viejita pobre supuestamente ignorante del arte (porque no estudió los doctorados en curaduría correspondientes para tener el derecho a opinar), se emociona al ver mi obra… creo que soy una artista para ella.

En el arte moderno lo más importante es la faramalla del artista y su discurso, la obra es irrelevante, si es un pedazo de cuerda tirada en el suelo o lo que sea no importa, es el discurso lo importante. Por eso la inmediatez de una obra espontánea le quita mérito a la técnica y el oficio.

Siempre he pensado que la única forma de “evaluar” el trabajo de un artista es si te gusta o no te gusta, si consigue tocar tu fibra más profunda o no te movió ni un músculo, aquí no hay ignorancia ni pescadas que te vendan.

  1. Cuéntame, ¿cómo llegaste a formar parte de uno de los principales colectivos de arte en Europa, refiriéndome a – Libelula art- y ¿cuál fue la dinámica al trabajar en ellos?

Gracias a la gestión de una artista que por su amor al arte albergó en su sitio web el trabajo de artistas chilenos de diversa índole y trayectoria. Ella es Cècile Bouscayrol. Siendo francesa y casada con un chileno, vivió en carne propia las dificultades de los artistas en Chile. De vuelta en su país a causa del hastío del ambiente idiosincrático chilensis, movilizó el talento de muchos artistas nacionales en diversos eventos en Francia, y en mi caso me presentó con los líderes del grupo Libellule Art en ocasión de la mega exposición colectiva que se hace todos los años en el Grand Palais. Por otro lado si no hubiese trabajado todos este tiempo insistiendo en lo que me gustaba, no hubiese tenido el material necesario para ser aceptada en la agrupación, pues siendo un grupo de grandes artistas consagrados, prestigiosos y de muchos años de trayectoria, a mí me vieron como una igual sólo por mi trabajo realizado y el curriculum tuvo poco o ninguna importancia.

Libellule Art es una agrupación internacional de Realismo Mágico fundada por Lukas y Françoise Kandl, nacida por la necesidad de visualización y  espacios para sus creaciones que están fuera de los cánones establecidos por el mercado del arte moderno. A pesar que la agrupación está compuesta por artistas renombrados y que por sí solos son una potencia, aún así existe la necesidad de apoyarse y conseguir espacios que solo habían sido dominados por el arte moderno.

Para ser parte del grupo es necesario poseer conocimiento de técnicas utilizadas por los antiguos maestros, tener una afinidad temática con el Realismo Mágico y por sobretodo ser buen compañero entendiendo que nadie está por sobre otro.

Libellule propone una temática, que por lo general son de mi total interés, y trabajamos cada uno con su obra siguiendo la misma temática. Es muy entretenido ver los resultados finales, cómo cada uno comprende las cosas a su manera y con un trabajo magistral. Y en las exposiciones fue muy gratificante sentirse apoyado por artistas tan importantes siendo yo la más joven e inexperta, dándote su opinión y felicitándote después de tan duro trabajo, aprendiendo de gente tan admirable y generosa.

No sé qué pasará a futuro, pero por ahora pongo todo mi esfuerzo y energía en esta oportunidad que me ha hecho muy feliz.

  1. Gisela, dicen que Franz Lizst definió la música como el “corazón de la vida” ¿Qué significa la música en tu vida? Al imaginarnos un mundo en silencio, ¿qué crees que sucedería en tu mente, sí eso ocurriera?

Si bien mi chispa creativa nace a partir de los sueños (dormida o despierta), en el proceso creativo para mí es fundamental la música. Para graficarlo es como que la música me permitiese volver a revivir el sueño o la visión cuántas veces quiera, detallando en mi mente los colores y formas como si las melodías le dieran vida. Y es curioso cómo funciona la música en ese sentido, no es que escuches cualquier cosa y funcione igual, para cierto tipo de sueño o visión funciona cierto tipo de música, es por las sensaciones que te deja una melodía al igual que la sensación que te deja un sueño al despertar. A veces quieres volver a dormirte y vivenciar el mismo sueño; con la música es más sencillo, pues simplemente vuelves a repetir el tema que te gusta. Muchas veces es algo consciente y controlado, otras veces me sumerjo inconscientemente en una volada que algún día espero tener la habilidad de plasmarlo en el lienzo. Además en gusto tengo un variado espectro en cuanto a estilos musicales, desde la música barroca, antigua, medieval, hasta lo más dark, bizarro, experimental y alternativo.

Creo imposible un mundo en silencio, en todo hay música y vibraciones, pero si me pongo en el lugar de un sordo, hasta un sordo puede percibir las vibraciones y la comprensión de los sonidos es distinta. Beethoven no se detuvo por quedar sordo, y es real la adaptación de la mente al perder un sentido, pues un solo sentido no define tu existencia.

Y si bien estuviésemos en un mundo en silencio, nunca hubiésemos necesitado el sentido de la audición, jajaja.

  1. Tengo entendido que eres seguidora de Carl Jung, cuéntanos: ¿cómo empiezas a interesarte por él? ¿qué buscas o que has descubierto en sus libros, refiriéndonos a su gran obra “Libro rojo”?

No tengo recuerdo preciso de cuándo empecé a interesarme en Jung, pero creo que fue cuando empecé a indagar en temas ocultistas hace muchos años. En libros sobre alquimia, símbolos, sueños, siempre hay alguna frase de Carl Jung acotando la información. En algún momento indagué sobre sus libros, y supe que era un hombre dividido entre su conocimiento científico ultra racional a la sombra de Freud como uno de sus maestros, y su interés subterráneo por la espiritualidad y las cosas ocultas. En la época de estudiante de psicología de mi hermano yo aprovechaba de entender su punto de vista académico como estudiante de psicoanálisis y su total ignorancia sobre ese “lado B” de Jung, en un momento negando airadamente esa realidad y comprendí que si se mostraba abiertamente a Jung por completo invalidaba sus teorías psicocientíficas por “loco”, hasta que apareció el Libro Rojo.

Jung de alguna u otra forma dejaba semillas en sus libros mostrando ese interés y conocimiento sobre lo oculto creando distancias abismales con sus maestros. Por ejemplo, los tipos de sueños, los sueños relacionados a tu psiquis y los sueños que van más allá de nuestra comprensión como mensajes provenientes de algún lugar fuera de nuestra mente, la inmersión en el inconsciente, el inconsciente colectivo, etc. El Libro Rojo es eso, sobre esos mensajes y la necesidad de plasmarlo como un artista iluminador medieval, pero todo en secreto pues su obra científica estaba amenazada por su misma obra esotérica. Ahora que salió a la luz, graciosamente sus colegas le adjudican una naturaleza mitográfica, a pura fantasía, como si fuera un autoestudio científico quitándole todo el peso esotérico y su manejo plenamente consciente de estos mensajes.

  1. Me contaste que en uno de tus viajes a Europa y en instancias de largas charlas con los artistas de Libelula art, te comentaron que para llegar a un nivel alto en el arte, se debía de tener mucho dinero y por ende, pertenecer a una familia que te brindara ese apoyo ¿Cuál es tu opinión al respecto? Y sí fuese de esta forma ¿cuáles serían los motivos del por qué hay que ser millonario para llegar a sobresalir en el arte?

Fue una conversación respecto a las dificultades que significa dedicarse al arte al 100 %, pues todo significa plata. En ese sentido la mayoría de los artistas de alto nivel provienen de una familia que los apoya y/o tienen apoyo de sus municipios o estados dependiendo del país. Al artista por si solo le es muy difícil llegar a un alto nivel sin un respaldo monetario importante donde sea que venga el dinero, y que además tenga una dedicación absoluta al oficio artístico, y sin contar con el respaldo de un curador lo cual  que eso es otro cuento.

Un artista visual no puede depender de las exposiciones pues siempre está el riesgo de no vender, y el gasto para hacer tales exposiciones no son restituidas, siempre va en contra del artista. Por eso existe el negocio del arte, pues muchas veces las galerías se aprovechan de su nombre (o marca) para cobrarles arriendos millonarios a los artistas que quieren exponer y lo peor es que si logras vender un cuadro debes además dar un porcentaje a la galería por esa venta, las más elitistas cobran hasta un %70.

Es por eso que existen agrupaciones como Libellule y otras más que se asocian y se apoyan para conseguir espacios a condiciones menos abusivas pero igual de importantes.

Obviamente me parece horrible, y es triste pensar que muchos artistas talentosos se quedan en el camino por no encontrar la manera de financiarse. Muchas veces pasa que logran financiamiento pero se quedan cortos y no pueden seguir en ese ambiente depredador. Es por eso que existe cierta competencia entre artistas, porque conseguir un espacio entre tanta dificultad te puede transformar en un maldito hdp, y el arte queda en un tercer plano.

  1. Tengo entendido que manejas ciertas técnicas de la pintura renacentista. A grandes rasgos, cuéntanos como son estos métodos de antaño, técnicas que han abierto las puertas a tu trabajo allá en Europa.

El “óleo a la veladura” de la academia de Florencia consiste en hacer un estudio previo de la composición y concepto, y ordenar cada elemento de la futura obra. Hacer un dibujo exacto en el lienzo o tabla con las luces y sombras correspondientes muy detalladamente trabajado, hacer una fijación del dibujo y empezar con el óleo. Se hacen luces y sombras, posterior al secado comienzan las veladuras de colores con retoques de luces y sombras entre capas. Pueden resultar muchísimas capas finas con secado intermedio hasta llegar al color deseado. Nunca se mezclan los colores, los efectos cromáticos se consiguen por las veladuras. Esto significa muchísimo tiempo de trabajo.

Otra técnica antigua es el óleo al temple, en que tú fabricas el óleo con pigmentos y aglutinantes oleosos más un huevo. Hay escuelas que usan la yema, otros la clara, otros el huevo entero. También se practica la veladura con luces y sombras, pero con un procedimiento cromático distinto en que por capas separadas se trabaja el rojo oscuro, el amarillo, el verde y el azul.

Hay muchas variaciones de estas técnicas, dependiendo de la zona de Europa y la escuela de la cual provenga. Además hay una “modernización” de éstas en cuanto a los materiales, y siguen naciendo variaciones gracias a eso.

  1. ¿Cómo ves el arte en Chile, los artistas? ¿Cuál es tu opinión sobre el sistema de financiamiento FONDART ? ¿Qué efectos crees tú que tendrá a futuro este sistema en el mundo del arte del país?

El arte en Chile es casi completamente innecesario para el chileno común. Lo digo a nivel cultural y sobretodo espiritualmente, creo que las necesidades y prioridades han ido hacia otro lado y eso ha matado el alma de este país. No es solamente por tener una educación paupérrima, sino que  por muchos años han convencido a la gente que siendo esclavos de un sistema económico depredador tendremos una vida mejor a base de pequeños premios y así te siguen incentivando hasta que te mueres con el alma seca sin haberte dado cuenta que lo único que hiciste fue sobrevivir. ¿Dónde caben los placeres para el alma en una dinámica como esa?

Dicho esto el arte en Chile es elitista, entendiendo el concepto de elite como grupo limitado de personas que en el fondo tienen un interés en común, en eso estamos tú y yo incluidos. En este grupo limitado hay subgrupos con diversos intereses y dogmas, desde los estudiantes, pasando por los académicos hasta los amantes del arte en general, y entendiendo eso aquí y en la quebrada del ají se repiten los mismos patrones, en todo el mundo, y eso incluye a los artistas.

El FONDART no sirve como un verdadero financiamiento a los artistas, porque el criterio de apoyo a un artista en particular es completamente subjetivo, desde cómo llenaste la ficha de postulación hasta si eres del gusto de los jueces. Es una pésima manera de “transparentar” los fondos, pues es archi conocido la cantidad de vicios que tiene el sistema y las fundadas sospechas que ha generado algunas de las postulaciones ganadas.

Con este sistema sumado al ambiente negativamente competitivo dentro del mundo del arte, lo único que va a generar es aún más desigualdad de oportunidades y un manejo aún más corrupto de los fondos para la cultura.

  1. Gisela, entréganos un mensaje ¿Por qué es necesario el arte para nuestro mundo?

Porque es el alimento para nuestra alma y espíritu. La sociedad está obesa de materialismo y el alma muere de hambre. Es lo que nos hace humanos y nos mantiene conscientes de que somos parte del universo. Hay una frase de Tilda Swinton (que es un sueño de mujer) que lo resume perfectamente: “El arte es bueno para el alma porque nos recuerda que tenemos alma en primer lugar”

  1. Dime ¿cuál ha sido la exposición más importante que has tenido hasta hoy en día y por qué?

Sin duda fue mi primera exposición con Libellule, en Chaumont, Francia. Además de haber sido una experiencia completamente nueva siendo la primera vez que viajaba a otro país y conocer una realidad distinta, fue porque marcó un antes y después en mi vida en todo aspecto (familiar, profesional y sentimental) todo cambió en mí y en mi entorno, y aunque fue un proceso bastante traumático fue  para mejor absolutamente.

  1. Sí te nombro esta frase: “Para llegar a la luz hay que pasar por la oscuridad”, qué me dirías de esto?

Que es una ley cósmica imposible de ignorar, que al intentar romper esa ley se genera los desequilibrios más destructivos, y que en toda religión y creencia espiritual se practica como una base existencial, pero lamentablemente el ser  humano necesita pasar por ambos extremos para comprender plenamente su significado, siendo o no parte de una religión o creencia en particular. Es por eso que vivimos en un mundo en constante desequilibrio.

Un ser iluminado no es alguien pletórico de luz como por obviedad podría significar, más bien es alguien en completo equilibrio con su luz y oscuridad.

  1. Me contabas que te sientes como una luchadora de las artes antiguas, y que no es de tu gusto todo lo que vino con la modernidad, ¿sientes que es tu misión en esta vida dar a conocer las artes que se hacían en el renacimiento?

No exactamente, sólo quisiera que no existiera un criterio tan  antojadizo al acoger artistas en los distintos espacios a disposición, que se apreciara el trabajo artístico realizado y no te valoren sólo por la universidad o donde sea que estudiaste. Mi decisión de especializarme en una técnica en particular tiene relación con mi punto de vista en la vida y por ende del arte, no tengo derecho a imponer mi camino como si fuese una verdad absoluta, justamente rechazo por completo las imposiciones dogmáticas,  no soy nadie para corregir ni dirigir el trabajo de los demás, no me siento tan miserable como para llegar a eso, jajaja.

Obviamente que si tengo la oportunidad de mostrar la técnica a quienes no la conocen, y mejor aún se interesen por aprenderla, voy a hacer todo lo posible para hacerlo. Lamentablemente es poco el interés de la gente, pero estoy siempre dispuesta a entregar mis conocimientos de la técnica y mis propias experimentaciones.

 

  1. Sí hubiera un incendio en tu taller y tuvieras que salvar sólo un cuadro ¿cuál salvarías y por qué?

 

Creo que salvaría la “Diosa Libélula”, porque considero que es mi obra más cargada energéticamente y técnicamente la que más me gusta, pero también lo pensaría por “Saturno rige: la muerte y la peste”, porque tiene toda esa carga romántica de la muerte y la podredumbre de la enfermedad, un tema que, si bien no he desarrollado en profundidad, me inspira mucho y sería una piedra angular para un proyecto futuro.

De todas formas el sólo hecho de pensar que todo el resto se quemaría se me aprieta el corazón, son tantas horas de trabajo que es como que se te quemara más de la mitad de la vida, pero bueno, nada es eterno.

  1. ¿Qué complejidades crees tú que hoy en día afectan al desarrollo del quehacer artístico personal? Y ¿por qué crees que los artistas en general no son capaces de moverse en otros países para poder salir adelante con sus trabajos, ¿es el artista chileno en general flojo y quedado?

Bajo mi punto de vista y como mencioné anteriormente, lo más difícil es lidiar con una sociedad consumista y consumida por el famoso capitalismo. Eso ha transformado a las personas en seres casi completamente insensibles y es muy difícil llegar a ellas. Si eres artista te ven como una especie de zángano, sanguijuela o algún bicho por el estilo, porque lo que haces no es “trabajar” y no produces para la economía. Eso mismo ha transformado el arte en algo elitista y que sólo a los que profundamente les interesa pueden llegar a ti. Desmoraliza bastante que miren a huevo lo que haces a pesar de todo el trabajo y dedicación que requiere especializarse en alguna rama del arte.

Habiendo conocido un poco del ambiente europeo, no es tan fácil llegar a destacar, porque allá hay muchísimos artistas excelentes, y hay mucha competencia por los espacios también. Lo bueno es que hay casi infinitas posibilidades y, como en todo, hay que conseguir buenos contactos para moverse. Y lo más importante es trabajar como malo de la cabeza, porque si no tienes nada qué mostrar tus estudios poco valen. Ahí creo que hay un punto que veo en muchos artistas chilenos que son bien flojos para ampliarse, se dan vueltas en el círculo universitario y no hay nada más adelante.

  1. En qué te inspiras para crear tu arte.

Ver respuesta 4, jajaja.

  1. Sí tuvieras que recomendar a 5 artistas actuales y 5 de la antigüedad, ¿cuáles serían?

Hay tantos para mencionar, pero los que se me vienen a la mente ahora sin mencionar a los más conocidos:

Actuales:

 

  • Zdzislaw Beksinski
  • Tomasz Alen Kopera
  • Andrey Remnev
  • Siegfried Zademack
  • Joanna Chrobak

 

Antiguos:

  • Gustave Moreau
  • Armand Point
  • Frederic Leighton
  • Edward Burne-Jones
  • William Blake
  1. El libro qué te cambió tu vida y por qué.

Quizás  “El Retorno de los Brujos” de Pauwels y Bergier. Cuando más chica mi papá lo tenía en su biblioteca, me llamó la atención lo gastado y mal trecho que estaba y cuando lo leí me hizo explotar la mente, esa cantidad desorbitada de información respecto a todas las cosas me marcó a fuego. No me importó cuando me decían que era un libro de mentiras, para mí todo tenía sentido. Me falta “La rebelión de los brujos” por leer, pero ese me lo compré hace unos años esperando a leerlo algún día pero aún no me he dado el ánimo, a pesar que es mucho más corto. Ya me daré el tiempo de leer a ver si me sorprende tanto como cuando leí el primero.

  1. ¿Por qué decidiste no estudiar en una universidad artes, tomar clases con una profesora y ser de alguna forma más autodidacta?

Nunca me gustó seguir las reglas, cuestiono todo y siempre me he sentido un bicharraco salvaje que se pelea con todo el mundo. Tiene que gustarme y apasionarme completamente algo o sino no lo soporto mucho tiempo. Curiosamente me sentí en mi salsa aprendiendo una técnica tan minuciosa y lenta, algo que podría ser contradictorio a lo que se puede pensar de mi personalidad, pero soy super severa conmigo misma en cuanto al trabajo y  lo único que necesito es estar en completa soledad sumergida en mi volada personal, y que nadie me joda con el concepto y la línea coherente que debería seguir, que debería pintar la misma burrada en todos los cuadros hasta morir, pensar  eso me desespera.

Gusto de estudiar por mi cuenta las cosas que me interesan, profundizarlas para aprender de ellas, y puede ser en otros ámbitos, no sólo arte. No es que sea indisciplinada, al contrario, me tomo demasiado en serio las cosas, por eso considero que la universidad no es suficiente. Creo que buscar validación por los profes y sentirse realizado por tener buenas notas genera un vacío interior que no te ayuda en nada como artista. Eso no significa que en tu vida como artista no escuches y aceptes observaciones y críticas a tu trabajo, lo que no acepto es que tu calidad de artista dependa de la opinión de un puñado de personas que se sienten superiores a ti.

  1. ¿Cuáles son tus grandes maestros espirituales y por qué lo son?

Como no soy muy fanática ni seguidora de nada en particular, puedo mencionarte algunos personajes que se me vienen a la mente por quienes siento admiración y he aprendido mucho de ellos. Por ejemplo  el trabajo poético, ilustrativo y espiritual de William Blake, que está en una línea muy parecida a lo de Jung en cuanto a su trabajo “mitográfico”, el mismo Jung que dejó un legado muy importante que abarcó desde la psicología a  lo espiritual-esotérico y lo ya mencionado anteriormente, eso en cuanto a la fuente inspirativa. En el sentido filosófico se me viene a la mente Paramahansa Yogananda, Jiddu Krishnamurti, H.P Blavatsky, C. D Leadbeater y los de la Sociedad Teosófica por el aporte de sus estudios en general. Algo más contemporáneo pienso en Terence McKenna por sus investigaciones sobre sustancias psicodélicas naturales y el chamanismo, algo que me parece muy interesante pero que no practico, y el psiquiatra chileno Claudio Naranjo por su investigación sobre la deshumanización y los efectos de la educación moderna.

Hay muchos personajes diversos, tantos de ellos que son anónimos incluso, que te enriquecen con su sabiduría y aparecen en tu vida justo cuando lo necesitas, para mí esos son los verdaderos maestros.

 

  1. Algo que quisieras agregar.

Que si no fuera por la mañosa academia no hubiese existido la segunda guerra mundial y Hitler hubiese sido un gran artista, jajajaja.

Edición: Camilo Ortiz y Catherine Abesse.
Colectivo de arte Libellule art link
Link Gisela Verdessi

  • Faruko Divelva

    excelente trabajo lleno de simbolos y significados…un tiempo para observar y no mirar…