ARTÍCULO: DESMINTIENDO LOS MITOS DEL AUDIO HI FI

Antes de hablar sobre la calidad del sonido del vinilo, todas sus variables y sobre el audio hi fi en Chile,  les contare mi experiencia como sonidista y administrador de una tienda de audio hi fi en Santiago de Chile entre otros trabajos.

Mi primera experiencia en grabar y producir un disco profesional se remonta al año 98’, donde grabé, mezclé y mastericé a un grupo cristiano de rock (Cohen), los cuales usaban teclados, saxo, percusiones y coros góspel, ese fue un gran avance al conocimiento que posteriormente he usado. Se montaron todos los equipos en un viejo estudio de grabación, en donde hubo que soldar cables para los audífonos, hacer una patchera, multipar, etc…la grabación se hizo con una consola análoga americana, efectos de rack y se grabó  en el disco duro de un computador, posteriormente mezclé y mastericé de forma digital todo el proceso. Después de aquello trabaje varios años con el ex tecladista de Salo Reyes, quien eran el manager y productor del Monte Aguilino, más conocido como: Don Alfredo y sus teclados,  me tocó grabar muchos proyectos de música ranchera en su estudio digital, en donde existía una mezcladora  Mackie y ya usábamos para grabar el Cubase (2000-2004).

En ese tiempo me dedique mucho al traspaso de formatos análogos a digital (1998-actualidad), ya sea vinilo o cassettes, los trabajos más importantes los hice para Don Leo Palma, ex vocalista de Los Cristales,  traspase sus vinilos, los cuales fueron grabados en USA en los 70’ para el sello EMI, y que injustamente hasta el día de hoy  se mantienen tapados por miles de otras bandas, lo cual ha hecho que no se les reconozca merecidamente todo su legado que grupos como Los tres o Los Bunkers le deben. Pues bien, otro de mis principales trabajos fue  a mediados del 2000 para el sello Corvus de Andres Padilla, donde prácticamente pasaron todos los demos de las bandas más importantes del metal chileno por mis manos y fueron digitalizados y masterizados, para posteriormente ser editados en dos formatos: CD y vinilo, cabe mencionar como ejemplo los vinilos de: “Retrospectiva del metal chileno” y el primer demo de “Totten Korps”.

 

Mi primer contacto con el audio Hi fi fue con un ingeniero electrónico de Santiago, el cual vendía equipos vintage por distintas páginas de Internet. Ahí pude ver muchas marcas, modelos como eran por dentro y como era su funcionamiento, además de estudiar los tipos de condensadores, resistencias, integrados, etc… (Había estudiado electricidad industrial como segunda carrera), en ese trabajo vendí en mi departamento (Santiago) marcas como: Marantz, Carven, Sansui, Revox, Bang of olufsen, Kef, etc…usando amplificadores a transistores y a tubo.

Entre los años 2008 hasta el 2010 trabaje para la tienda de audio hi fi: Digitalaudionet, qué aún existe, pueden buscar su sitio acá: www.digitalaudionet.com ahí conocí en profundidad el audio hi fi y hi end, mi labor fue administrar y vender todo lo que esa tienda traía y además vendía de otras empresas que importaban distintas marcas, como por ejemplo desde: Yamaha hasta Linn, por dar algunos ejemplos. Digitalaudionet era la única tienda que vendía el cable más caro de audio hi end del mundo en Chile, me refiero a la marca Tara Labs, en aquellos tiempos que trabaje costaba el metro de cable para parlante del modelo más caro el valor de: 7 millones de pesos el metro, en dólares son aproximadamente: casi $10.800 dólares.

 

Otro hito importante y fundamental fue trabajar  con Don Antonio Urrutia más conocido como Don Tonno,  el cual diseño los amplificadores de Los ángeles negros y también de Los Cristales, copiando el modelo de los Fender a fines de los 60’ y 70’. Don Tonno fue el artífice del sonido de esas bandas, ya que antes de ir a grabar al estudio les dijo que grabaran no de forma directa la guitarra hacia la consola, si no que de un micrófono de condensador tomando a unos centímetros de los parlantes de los amplificadores, los cuales hasta los alambres para la reverb Don Tonno los fabricaba, dándoles un sonido único y especial. En aquel trabajo me tocó hacer inventario y estudiar el sonido de un parlante que estaba diseñando Don Tonno, para audio hi fi, donde usábamos amplificadores a tubo para ver la respuesta de ese parlante.

Tuve la oportunidad de tener en mi poder: un pre y power Linn, modelo Akurate y los parlantes Linn Akurate 242, deck Nakamichi RX-505, CD player Nad S500, cables de interconexión y parlantes Tara labs y Audioquest, tornamesa Technics  1200 MK2 con capsula Ortofon Blue (tuve hasta una Dynavector), puntas de desacople Tara labs  y un regulador de voltaje y filtro americano Furman.

Les nombré los equipos que usé para masterizar y traspasar los vinilos y cassettes, para que se hagan una idea, ya que las conclusiones que saco después de 30 años de que me compré mi primer equipo de audio hi fi, un Yamaha con parlantes JBL  hasta llegar a lo que describí más arriba, no es algo antojadizo, y creo que más que el tener el conocimiento por libros o por una universidad esto es algo que se debe desarrollar de manera empírica, sino no tiene valor que una persona hable de estos temas sin haber comparado todas las distintas posibilidades que existen en el mercado.

 

Conclusiones:

Sí usted cree que escuchando un vinilo en una tornamesa de esas que venden el supermercado Jumbo (que son casi puro plástico),  con una capsula de pésima calidad, sumado a que la gran mayoría usa hasta parlantes para computadores para amplificar la música, le estamos haciendo un pésimo favor a nuestros oídos y a nuestros queridos vinilos. Hay muchos puntos que uno puede referirse como al gramaje de los vinilos, originalmente los vinilos eran todos entre los 120 gr hasta 140 gr y pueden llegar hasta 220 gr, ¿qué nos mejora esto en el sonido? En NADA, ya que un vinilo sea más grueso y de mayor peso solo repercute en la estabilidad de aquel, ¿me explico? Que sea más durable en el tiempo sin que se logre torcer o doblar por un mal uso de su resguardo, porque recordemos que los vinilos hay que dejarlos en forma vertical y no horizontal, sino se dañan.

Otros cuidados que hay que tener con el vinilo es donde los guardaremos, no puede ser un lugar que le llegue el sol o que sea muy húmedo (cerca de un baño o de la cocina), lo mismo pasa con los cassettes, puede repercutir en el sonido con el tiempo y menos en lugares con mucho polvo o que exista algo que genere estática como las alfombras. Cada vez que usted pone su vinilo en su tornamesa automáticamente quedara con estática y también se irá deteriorando su sonido, ya que los vinilos son básicamente de un polietileno que con el roce de la aguja que tiene en su punta un diamante lo ira desgastando con el tiempo, imagínense aquellas personas que en los 80’ le ponían hasta monedas encima de la capsula para que no saltara el vinilo, es una !BLASFEMIA! todos esos vinilos terminan con un sonido !HORRIPILANTE! Para aquello se necesita usar un líquido anti-estático o un cepillo del mismo tipo y cada vez que se toque pasarlo sobre el vinilo, sumado a un paño anti-estático que se debe de poner sobre el plato.

Sí usted cumple con los estándares mínimos para escuchar en su equipo un vinilo de forma decente como diría mi abuela,  esto sería más o menos así:

Parlantes profesionales ya sea de audio hi fi o monitores de estudio.

Un amplificador de calidad que tenga un pre de phono.

Una tornamesa con plato de aluminio y que tenga OJALÁ un brazo recto con una capsula básica que sería: Stanton o Audiotechnica.

Cables de interconexiones y de parlantes o de algunas marcas que se especializan en ello o de un diámetro suficiente para que no ocurran perdidas por el largo del cable.

Una casa o departamento con un sistema eléctrico que este bien diseñado y no tenga problemas de tierra, ya que esto nos producirá ruidos en nuestros parlantes.

Un espacio físico donde usted ponga el equipo con tranquilidad, donde no exista humedad, que le llegue el sol directo, que los parlantes le lleguen a sus oídos de forma directa en un triángulo equilátero, viendo los catálogos de ellos para ver a que distancia se deben de poner con respecto a la pared trasera y las distancias a los lados y entre ellos. Va a afectar el sonido final el tipo de piso que usted tenga, no es lo mismo tener parquet que alfombra o que tenga un espacio lleno de cosas que sean absorbentes como cortinas gruesas, cojines, una cama con muchas frazadas, esponjas, etc…y un sillón que sea cómodo para que usted disfrute del ARTE de la música.

Cuando ocurran todos los otros factores usted tiene que calibrar el brazo de su tornamesa, ya sea el peso y del movimiento horizontal, ángulo de la capsula, etc…para aquello existe en algunas páginas de internet unos dibujos geométricos que nos ayudaran a alinear nuestro brazo con relación al canal del vinilo según el avance del brazo y que  vaya cambiando el ángulo y por supuesto hay que ver el catálogo de la capsula, ya que nos sugiere que el peso que le debemos de dar en el brazo. Aquí me quiero detener un momento, ya que  para que un vinilo sea un VERDADERO placer escucharlo tiene que tener estas características:

El disco no puede superar la media hora de música en total, si sobrepasa los 15 minutos por lado y es un vinilo en 33rpm existirá una distorsión que es casi imposible anularla por el ángulo que existe cuando el  brazo se va cerrando junto a los surcos que entre más al centro son más chicos y por ende con un ángulo más cerrado, la única solución es tener una tornamesa tangencial las cuales van montados dos motores por los costados del vinilo y hace que avancen de forma horizontal, sin que exista ese ángulo de error. Por eso que los vinilos de calidad son dobles o hasta triples según la duración de los álbumes para no superar los 15 minutos por lado y que no ocurra esa distorsión y que ojala sean en 45rpm, donde corre más rápido el vinilo y no se generan ruidos o mal llamados: “papas fritas”,  hay que sumarle que las nuevas ediciones sean sacadas de los master análogos, ya que muchas reediciones son de master digitales, en ese caso no tendría sentido comprar vinilos, ya que sería lo mismo que tener un CD y se traicionaría el espíritu de lo que lo se jacta tanto: lo “ANÁLOGO ES MEJOR”.

Otro detalles importante es la capsula, digamos que es el corazón de nuestra tornamesa. Usted puede tener una tornamesa Linn LP 12 o una tornamesa alemana o inglesa, pero sino usa una buena capsula todo lo demás se irá a la basura. Pero no exageremos, tampoco hay que gastar millones en una, tuve una capsula Dynavector que son muy caras (800 dolares) y la verdad no me gustó para ¡nada! Con los años me di cuenta que las mejores capsulas eran las Shure y por sobre todo la marca Ortofon, sí usted es rockero/metalero solo compre el modelo básico, el resto está diseñado para escuchar: Jazz, música docta, etc… donde hay un rango dinámico más grande y se usan frecuencias más extremas. Algunos puristas dicen que hay que tener una capsula para cada estilo, y pensándolo bien si usted tiene una condición económica buena, !HAGALO!, sí es que escucha desde canto gregoriano hasta black metal o noise.

Para los que piensan que el vinilo entrega frecuencias subsónicas o ultrasónicas por ser análogo, le diré que está muy errado, los vinilos por algo natural y físico no pueden contener frecuencias demasiado bajas o los surcos serían enormes y al revés si fueran de ultrasonido, donde la aguja no podría pasar por sobre ellos. Por eso se masteriza para VINILOS, y se recortan las frecuencias extremas que un CD si las tiene.

Otro dato importante es: usar capsulas que tengan la aguja de diamante de forma elíptica, ya que una aguja elíptica esta capacitada para seguir de manera más precisa que una aguja esférica las oscilaciones del surco, a su vez  su distorsión/error de fase serán inferiores.

Vamos a dejar hasta acá este artículo del sonido hi fi y del vinilo, para ir hablando de otras cosas que suceden en el CD, cassettes y derribar una vez por todos tantos mitos sobre los distintos soportes de audio.

Por Manuel Knwell

 

 

 

 

 

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